Miguel. Kamëntsá (Camsá). Colombia. #Derechos de la Naturaleza
«La Madre Tierra tiene derechos, derechos que nos obligan. Como sus hijos, tenemos la responsabilidad de cuidarla, protegerla y respetarla».
— Miguel Chindoy, representante legal de la Asociación Indígena Agro Pueblos, Kamëntsá (Camsá), Colombia.
Mi nombre es Miguel Chindoy, pertenezco al pueblo indígena Kamëntsá Kabëng, que se traduce como «pueblo unido en el tiempo». He servido en la autoridad del pueblo durante dos mandatos, y siento la responsabilidad de hablar al pueblo y al resto de la sociedad sobre la responsabilidad que todos los seres tenemos hacia la Madre Tierra, ella es la Madre de la humanidad de quien dependemos para nuestro sustento, conocimiento y espiritualidad. Una de las primeras concepciones de los pueblos indígenas es que la Madre Tierra es un ser vivo, la Tierra es un ser vivo que siente, que tiene conocimiento y, como toda madre, se sacrifica por nosotros. Por eso, nuestros antepasados entendieron que, como ser vivo, la Madre Tierra tiene derechos, derechos que nos obligan a nosotros, sus hijos, a cuidar de ella, protegerla, respetarla y garantizar la sostenibilidad para la permanencia de la vida.